Pacto de transparencia
Históricamente la colectividad ha demandado de
sus miembros un componente ético que le asegura legitimidad, esa que es garante
de la individualidad y de la institucionalidad; en esta verdad prevalece el
fortalecimiento de una cultura donde la moral se constituye en elemento
esencial para el logro de su cometido, traducido éste en el servicio
público , como la máxima expresión de la capacidad de realización
de los fines y principios que permean la noción de Estado Social de Derecho.
Es una verdad irrefutable que cualquier acto
que perturbe la moral y las buenas costumbres no es mas que una barrera
infranqueable para lograr el justo desarrollo social; por ello, esta página va
encaminada a generar espacios de visibilidad de la gestión contractual, que
garantice la transparencia en la ejecución de los recursos públicos que son
recursos sagrados, que asegure la probidad de los participantes en los
procesos, que garantice la prevalencia del interés general sobre el particular
y que propicie un escenario de reflexión que permita de una u otra forma
consolidar esfuerzos en la búsqueda de compromisos amparados en valores.
A manera de ilustración pedagógica, vale la
pena recurrir al acerbo documental consolidado durante una gestión democrática
y participativa liderada por el Programa Presidencial de Lucha contra la
Corrupción, a través de la cual, dentro del proceso de revisión del marco
normativo de la contratación de la administración pública, se concluyó:
Mientras los valores y los principios no sean
el estandarte de la contratación, no hay normas que valgan".
Solo la confiabilidad de los procesos y la
confiabilidad en las personas disminuirán los riesgos de fraude.
Siendo las anteriores premisas dos de las más
importantes conclusiones a las que se haya podido llegar dentro de un proceso
de sensibilización de los diferentes actores de la contratación, resulta
importante, de un lado, abrir un espacio para que en el compromiso de cambio,
se consoliden los esfuerzos de la entidad, los contratistas y los interventores
y se generen espacios en la formación del DECÁLOGO ÉTICO DE LA CONTRATACIÓN ,
el cual podrá construirse con la decidida participación de actores y ciudadanía
en general.
De otro lado resulta válido asumir el
compromiso de una constante formación que despliegue procesos de crecimiento
personal relacionados con los objetivos y proyectos que imponen el cuidado de
la cosa pública, todo en aras de la justicia social.
La lealtad, la responsabilidad, la voluntad de
servicio público y la disposición al cambio, son algunos elementos que
constituyen el componente ético; los pactos de integridad como instrumentos
institucionales son a su vez la más clara manifestación de voluntad en la
búsqueda de la transparencia en la contratación.
Además de lo anterior, propiciar de manera
eficiente y real la participación ciudadana a través de la adopción de modelos
de control social a la contratación, enriquece el presente componente en la
medida en que se establece un campo de convergencia entre las autoridades y los
ciudadanos; por ello, esta página garantizará siempre la existencia de modelos
comunicativos que prevengan, neutralicen o denuncien casos que atenten contra
la integridad, la transparencia y el interés general.
Para ello, la Presidencia sin otro propósito
mas que el de volver sus obras una sentida realidad social, les invita a
visitar la página de
CONTRATACION DE LA PRESIDENCIA
. para que dentro del compromiso que cada uno ha adquirido con la familia, la
sociedad y con la Patria, informe cualquier acto poco transparente del cual
tenga conocimiento o exprese su intención de participar en el control social
ciudadano a los procesos contractuales
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